HORMIGA ESCLAVISTA (FORMICA SANGUINEA)

LA HORMIGA ROJA ESCLAVISTA (FORMICA SANGUINEA)

El nombre cientifico de la HORMIGA ROJA ESCLAVISTA es Formica sanguínea 

 

Las características mas peculiares de esta especie tan particular son:

Sus obreras son polifórmicas y miden entre 4 y 9 mm.

Es una especie ESCAVISTA porque roba larvas y huevos de otras especies de distintos géneros para usarlas como mano de obra dentro de su propio hormiguero ocupándose estas cuando nacen del cuidado de la colonia o de la recolección de alimentos. Aún a pesar de este comportamiento NO son escavistas agresivas sino lo que se conoce como esclavistas facultativas, o lo que es lo mismo, practican el esclavismo sólo en las ocasiones en que sea necesario para la colonia y NO practican el esclavismo en todo el desarrollo de la colonia ni en todas las colonias.

Es en el mes de Julio cuando se produce el enjambrazón o vuelo nupcial y es en esa fecha porque

Practica el Parasitismo Social Temporal (PST) que consiste en una reina fecundada que quiere formar una nueva colonia y lo hace primero engañando a las obreras de una colonia de formicas para que la permitan entrar en el hormiguero y acceder a la cámara de la reina y cuando esto ocurre mata a la reina y la sustituye provocando que las obreras cuiden sus huevos y por lo tanto la desaparición paulatina de la colonia parasitada.  

Escoge zonas abiertas, húmedas y soleadas para instalar sus colonias.

Pueden crear colonias monogínicas o colonias formada de una sola reina y poligínicas que, por el contrario, consiste en formar colonias con más de una reina.

También practica la Fisión de una colonia que consiste en la marcha de una de las reinas fecundadas de la colonia con un grupo de obreras para formas otra nueva colonia

Todas estas características hacen de la Hormiga roja esclavista una especie preparada para ser dominante parasitando, esclavizando o depredando a otra especies.

La clave para identificarla inequívocamente, se puede observar con una lupa binocular, con la que veremos la parte de la cabeza que está entre las antenas y las mandíbulas, que se llama clípeo, mellada en la parte inferior.

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Hormigas ricas y afrodisíacas

45 € por kilo de hormigas en Huatusco, Mejico.


Hasta mil pesos, kilo de chicatana en Huatusco

 Por  Miguel Olvera

Huatusco, se ha convertido en la “Ciudad de la Chicatana”. El mercado Juárez de Huatusco es el punto de reunión de los vendedores de este insecto, que se cotiza hasta en mil pesos el kilogramo dependiendo la zona de donde provenga. A las afueras del centro de abasto la gente se coloca con sus cubetas. Los huatusqueños no necesitan preguntar, ya saben que traen lo anhelado: chicatanas traídas de Mata Oscura, Tenampa, Sochiapa, Totutla y la zona de Mesa del Rancho y sus alrededores.

La gente de los lugares antes mencionados no se las come: “Son insectos; hormigas”, pero Huatusco es conocido por ser el municipio de las chicatanas, donde no faltará quien venda barato o caro el vaso, que va desde los 15 a los 40 pesos, dependiendo de la persona que las comercialice.

Don Juan López Cortés, originario de Tenampa, señala que por temporada logra capturar hasta 30 kilogramos de chicatana, la cual hace por las noches, cuando salen de su hormiguero. Explicó que “es cara porque cuesta trabajo atraparlas, están revueltas las hormigas arrieras con ellas; te muerden y sangran las manos con las tenazas”, explica el vendedor que desde pequeño aprendió la técnica para no salir tan mal en la cacería de la hormiga. El vendedor, de 64 años de edad, explica que para atraer al comprador, muchos de los vendedores las revuelven en los recipientes en que se encuentran, pero ellas, ya sin alas, se resignan a ser controladas por los humanos.

En los hogares las chicatanas se comen en salsa, tostada o en taco. El olor que despiden, nada grato al olfato, que aumenta al estarlas cocinando, es ampliamente recompensado cuando envueltas en un taco truenan y son disfrutadas por el paladar.

¿AFRODISÍACAS?

Aunque para muchos basta el sabor característico de las chicatanas para desembolsar en algunos casos hasta 50 pesos por un vaso pequeño del insecto, otros la consumen por la fama que tienen de ser una comida afrodisíaca. Ahora es común ver en restaurantes de esta localidad a cocineros modernos que acompañan a la hormiga con mariscos y con camarones. A pesar de que con bombos y platillos se afirma que tienen propiedades excitantes, luego de una búsqueda sobre la historia, características y propiedades de la hormiga, no se concreta si esto es verdad o no, al final —como en todo— es algo personal.

La chicatana se trae de Comapa, Tenampa, Zentla, Tomatlán, así como Tlaltetela y se concentra en Huatusco para su venta. Aunque en la administración pasada se intentó crear un mercado para la chicatana y derivados como la salsa, el proyecto nunca se concretó.

Cabe mencionar que la hormiga macho es de menor tamaño que la hembra y le distingue un olor muy parecido a la orina, de ahí que a las hormigas se les conozca como “mionas”, rompiendo el mito de que éstas son las hembras. Sin importar esto, para muchos niños, al final, antes que comida, son un juguete con el cual se pueden jugar “luchitas”, donde se provoca a los insectos a pelear entre ellos, que al final terminan golpeados. La chicatana tiene muchos enemigos naturales más, pues pueden ser víctimas de pájaros, reptiles y por supuesto… de los huatusqueños.

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La extraña física de las hormigas de fuego

La extraña física de las hormigas de fuego

Las hormigas de fuego rojas son trotamundos: llegaron a Estados Unidos en barcos en la primera mitad del siglo XX y lograron establecerse con éxito en lugares como California, Texas o Florida. Desde entonces han poblado el Caribe, Taiwán y hasta el inhóspito territorio australiano.



En un laboratorio del Georgia Technology Institute, Estados Unidos, se realizaron pruebas con estas increíbles hormigas, que son capaces de construir estructuras simplemente enlazando sus cuerpos. Lo que los científicos están estudiando el origen evolutivo de estos complejos comportamientos, con miras a implementarlo en aplicaciones estructurales en el futuro. Las hormigas rojas de fuego conquistaron todos los estados del sur de EE.UU. procedentes de zonas de Argentina, Bolivia, Paraguay e incluso el norte de Uruguay.

Toman decisiones las hormigas obreras?

Organización de hormigas

POR PATRICIA OLIVELLA

En el marco del Grupo de Estudio de Insectos Sociales, un equipo liderado por Roxana Josens investiga la forma en que recolectan su alimento las hormigas carpinteras. Los dos elementos centrales de sus estudios apuntan a entender de qué manera toman las decisiones cada una de las obreras y cómo funcionan los canales de comunicación que se establecen entre ellas.


Hormigas carpinteras se alimentan de una solución azucarada. Foto: Diana Martinez Llas.

Hormigas carpinteras. Foto Diana Martinez Llas.

Habitan el planeta desde hace más de cien millones de años. Se las puede ver en el jardín, la calle, la cocina, casi en cualquier parte. Su laboriosidad las convirtió en protagonistas de comparaciones elogiosas y películas como Bichos o Antz contribuyeron a exaltar su notable organización social. No es de extrañar, entonces, que en el marco del Grupo de Estudio de Insectos Sociales (Ver el Cable 685), un equipo liderado por Roxana Josens se dedique a investigar la forma en que recolectan su alimento ciertas hormigas.

El Grupo de Insectos Sociales está formado por dos equipos: uno que estudia las abejas (otro insecto social), dirigido por Walter Farina, y el que se dedica a las hormigas. “Nuestro equipo centra sus investigaciones en la forma en que recolectan recursos las nectívoras, hormigas en las que las soluciones azucaradas representan una parte importante de la dieta”, se presenta Josens.


Los investigadores estudian la forma en la que las hormigas carpinteras ingieren el néctar y cómo ésta puede ser modificada tanto por factores internos (propios del insecto), como externos (propios del mismo recurso y del ambiente). “Estudiamos también cómo se organiza la recolección en estos insectos. No existen líderes ni jerarquías en los grupos cooperativos”, explica Josens. “La clave de la organización grupal en la realización de las tareas radica en la toma de decisiones de cada obrera y los canales de comunicación que se establecen entre ellas. Por eso estos dos elementos son los ejes centrales de nuestros estudios”, agrega.

Las experiencias previas del individuo afectan la toma de decisiones; por eso, hace algunos años, los especialistas iniciaron una línea de investigación sobre memoria y aprendizaje. “Estudiamos la utilización de claves olfativas ajenas a la colonia durante la recolección de néctar, y las memorias asociativas que vinculan estos dos estímulos: olor-azúcar. Estas asociaciones podrían establecerse naturalmente cuando una hormiga visita repetidamente una fuente de alimento; el olor que percibe al aproximarse al recurso, con las sucesivas visitas, le anticipa el encuentro con la recompensa buscada. Al reproducir esta situación en laboratorio, con un laberinto en forma de Y, las hormigas mostraron ser capaces de establecer memorias asociativas de largo término. También en el contexto social del reclutamiento, la hormiga que prueba el néctar que otra le ofrece en un contacto boca a boca, o trofalaxia, puede aprender su olor y luego orientarse en la fuente de alimento siguiendo el olor aprendido”, detalla la investigadora.

El Grupo realiza la mayor parte de su trabajo en el laboratorio, donde crían colonias de hormigas en nidos artificiales. Mediante dispositivos sencillos, hacen que las hormigas recolecten recursos en un sitio determinado. De esta forma, las hormigas ingieren una solución azucarada, vuelven al nido donde descargan por medio de trofalaxias, reclutan más recolectoras, e inician otro ciclo de recolección sin ser perturbadas. Aunque parezca una tarea imposible, los investigadores pesan a la hormiga antes y después de que ingiera el alimento para determinar cuánto cebo azucarado llevó en su buche y distribuyó entre sus compañeras dentro del nido.

A partir de los estudios de comportamiento Josens comenta: “Las hormigas pueden aceptar o no una solución azucarada, cargar poco o a repleción, reclutar o no, tomar más rápido o más lentamente, modulando estas variables de acuerdo al valor que tiene ese recurso para la colonia en ese momento. Estos datos no son menores, ya que la utilización de cebos azucarados adicionados con algún tóxico es lo más recomendado para combatir la mayoría de las especies en el ambiente urbano, particularmente en domicilios y hospitales”. Josens y su equipo llevan algunos años estudiando el control químico de hormigas por ingestión de cebos tóxicos. “Hemos visto que algunas especies rechazan algunos compuestos activos en particular y otras especies rechazan otros, aunque ambas tengan similares hábitos alimentarios. Es por eso que estudiamos de qué manera inducir una mayor aceptación de los cebos tóxicos cuando son rechazados, aprovechando los comportamientos naturales de estos insectos; por ejemplo, las memorias olfativas. En el laboratorio, una hormiga que aprendió un olor al ser reclutada, luego acepta más e ingiere mayor cantidad de un cebo tóxico si éste presenta el mismo olor”.

Gran parte de los resultados obtenidos a partir de la investigación básica fueron incorporados en protocolos de control químico de hormigas urbanas y probados en un hospital y en domicilios con resultados muy satisfactorios. “Continuamos trabajando en el laboratorio para mejorar la estabilidad de los cebos y los procedimientos de aplicación, y para contrarrestar el rechazo que generan algunos compuestos”, afirma Josens, quien reafirma el objetivo de transferir directamente los resultados obtenidos en laboratorio al control de hormigas hospitalarias.

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Super termitas en Florida. (Inglés)

Florida Scientists Discover Super Termites, and They’re Not Genetically Modified

A hybrid colony of Coptotermes termites. A king C. gestroi (nutty-brown abdomen) is shown on the left, and a queen C. formosanus (orange abdomen) on the right. They are surrounded by their hybrid offspring, including eggs, larvae, workers, and soldiers. Photo by Thomas Chouvenc, University of Florida /IFAS. Larger photo.

By Richard LevineFormosan subterranean termites (Coptotermes formosanus) and Asian subterranean termites (Coptotermes gestroi) are the most damaging pest species in the world. Both are highly invasive and have spread throughout many areas of the world due to human activity, and their distributions overlap in some areas.

Now scientists in Florida have observed Formosan males mating with Asian females — in fact, they seem to prefer the Asian females more than females from their own species — and their hybrid offspring seem to grow colonies twice as fast as their parents. Their findings are published in the journal PLOS ONE, and are described in the following video:

Many hybrids are unable to reproduce (the mule, for example, which is the sterile hybrid offspring of a male donkey and a female horse). And many hybrids that actually can reproduce tend to lose vigor after one or more generations, which is why farmers often buy new hybrid seeds each growing season.

Richard Levine

But so far that doesn’t seem to be the case for these termite hybrids. In the laboratory, the Florida researchers are raising a hybrid colony that is growing twice as fast as same-species colonies, suggesting a potential case of hybrid vigor.

“Our hybrid colony is still showing high vigor, can potentially live up to 20 years, and can still cause a significant amount of damage,” said Dr. Thomas Chouvenc, a co-author from the UFL’s Ft. Lauderdale Research and Education Center.

While these laboratory observations remain to be confirmed in the field, the results still raise a tangible concern about the hybridization of these incredibly destructive pests, which could have significant economic impacts, according to the authors.

To get an idea of how potentially destructive they could be, watch this video of University of Florida researchers observing both termite species swarming simultaneously, including some shots of inter-species boot-knocking:

Don’t Panic … Yet … At least not too much

Right now we’ve got a vigorous hybrid colony in the lab, and we know that in the field both species swarm at the same time, which is when termites look for mates. However, we’ll have to wait and see whether the hybrids actually become established outside of the lab, and whether they can produce multiple generations.

“If our hybrid colony matures in 5-6 years, it MAY produce reproductives,” Dr. Chouvenc said. “This remains a mystery so far, because it’s too early for us to observe. The fertility of the reproductives will determine whether the hybrid is a ‘mule’ or not. If the hybrid vigor and viability that we observed in workers and soldiers also apply to the reproductives, then we will have introgression. If not, they will be sterile, with no chance of gene transfer from one population to the other.”

However, even if they do not produce viable reproductives, the hybrids could still be problematic in the wild. A C. formosanus colony can grow to contain millions of individuals within five to eight years, and since the hybrid colony in the UFL lab is growing at least as fast as its parental species, it’s reasonable to assume that hybrid colonies will also contain millions of termites after five years or so.

“Even if they don’t produce reproductives, you still have a million mouths to feed, and the colonies can be extremely long lived,” Dr. Chouvenc said.

“What we are dealing with here is a termite colony that acts like a super organism,” said Dr. Nan-Yao Su, another UFL professor and co-author of the study. “Whether or not it produces reproductives, the colony itself poses a serious threat to a homeowner.”

UPDATE (March 27, 2015): The following video features Dr. Chouvenc describing their discovery in his own words. He and his UFL colleagues encourage Florida residents to send them termite specimens if they see swarms so they can be identified and mapped:

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Millones de hormigas en el museo de Genova por su 50 aniversario. (Francés)

Des millions de fourmis au Muséum

GenèvePour ses 50 ans, le Muséum d’histoire naturelle accueille une fourmilière géante de l’espèce Atta, d’Amérique du Sud. A voir jusqu’au 7 janvier.


L'institution genevoise détient la plus importante collection de fourmis au monde.

L’institution genevoise détient la plus importante collection de fourmis au monde. Image: Muséum d’histoire naturelle de Genève


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Pour ses 50 ans, le Muséum d’histoire naturelle de Genève accueille une fourmilière géante de l’espèce Atta, d’Amérique du Sud. Installée en mai, elle abrite aujourd’hui plus d’un million d’individus. A voir dans le cadre de l’exposition «Fourmis», jusqu’au 7 janvier.

Tout comme la fourmilière exposée au Muséum de 1977 et 1984, l’installation abrite une colonie de fourmis champignonnistes Atta. Les vitres de la fourmilière artificielle, qui est maintenue à une température de 24,5 degrés, permettent de voir l’activité incessante des ouvrières. Elles sont des milliers à assumer les tâches nécessaires au bon fonctionnement de la colonie.

Vingt oeufs par minute

Les ouvrières marchent sur des mètres, le long de tunnels, pour aller chercher des feuilles qu’elles transportent sur leur dos jusqu’au nid. C’est là, au centre de la colonie, que ce matériau va favoriser le développement d’un champignon semblable à une éponge grise qui abrite mais aussi nourrit la reine et le couvain.

Fécondée une seule fois, la reine pond 20 oeufs par minute. Faute de prédateurs, comme des oiseaux et des reptiles, cette colonie croît. Aujourd’hui, elle compte plus d’un million d’individus. A l’état naturel, le dédale de couloirs et de chambres enterrés d’une fourmilière de l’espèce Atta abrite 8 millions d’individus.

Rôle dans les écosystèmes

Sur terre depuis 120 millions d’années, les fourmis favorisent la biodiversité. Certaines espèces creusent des galeries, déplaçant jusqu’à dix tonnes par hectare et par an dans une forêt tropicale. Ce travail oxygène la terre et les racines, draine et hydrate les sols et permet, in fine, une meilleure croissance des plantes.

Outre leur rôle dans le fonctionnement des écosystèmes, les fourmis intéressent aussi les scientifiques en raison de leur incroyable organisation sociale. Malgré leur taille minuscule, il est possible de les marquer pour observer leur comportement. Quant aux informaticiens, ils planchent sur leurs flux pour développer de nouveaux langages.

14’000 espèces

Passionné par les fourmis, le Vaudois Auguste Forel (1848-1931) a consacré son temps libre à leur étude. Il a décrit à lui seul 3500 espèces, un record. Acquise par le Muséum en 1922, sa collection est montrée pour la première fois au public dans le cadre de cette exposition. Dans les vitrines, se dresse une forêt d’épingles plantées dans de minuscules morceaux de papier sur lesquels figurent une fourmi collée et sa description.

De fait, l’institution genevoise détient la plus importante collection de fourmis au monde. Elle conserve 6’786 espèces sur les 14’000 connues. La collection comprend 4’000 holotypes, c’est-à-dire les spécimens qui portent le nom d’une espèce et qui font référence au niveau mondial. Mais les réserves contiennent aussi des spécimens non déterminés qui attendent qu’on les étudie.

Antennes, yeux, mandibules, pattes, abdomen: l’espèce est déterminée par la taille et l’aspect du corps. Dans la première salle de l’exposition, des photographies agrandies de fourmis montrent l’extraordinaire diversité de ces insectes familiers.(ats/nxp)

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