Son asiáticas y se ha descubierto una nueva especie de estas hormigas explosibas, el nombre les pega mucho, mucho y se llama Colobopsis explodens ya que lo que hacen es esparcir un líquido corrosivo y tóxico que tiene dentro de su abdomen haciendo explotar su propio cuerpo sobre los atacantes.

Si creen estar seriamente amenazadas, ellas mismas o su hormiguero, se lanzan sobre la amenaza para hacer explotar su abdomen sobre ellos.

ALEXEY KOPCHINSKIY

Para conseguirlo contraen los músculos del abdomen tan violentamente que expulsan un liquido amarillento que les sale o por el mismo abdomen o por la cabeza según la especie.

La hormiga explosiva se convierte en una amalgama tóxica, pegajosa y corrosiva, algo nada agradable para el insecto atacante.

Este soldado de la fotografía es también un descubrimiento dentro de la especie, utiliza su cabeza para bloquear la entrada al hormiguero.

Su gigante cabeza tiene la forma y tamaño perfectos para la entrada al hormiguero. ALEXEY KOPCHINSKIY